LOS FALSOS COACH ¿Cómo detectarlos?

Elegir un coach no es algo que se debe tomar con ligereza. De una buena orientación depende su imagen y la de las organizaciones. Sepa cuando uno de estos especialistas le están mintiendo, cono los siguientes Once puntos.

William Hendricks Uno de los Coach más destacados de EEUU dicen: “La paciencia es la cualidad base del Coach. El Coach debe dejar pensar y reaccionar al Coachee, así mejorara la confianza mutua y la seguridad de este”.

 

Los puntos para tener en cuenta para descubrir a un falso Coach son los siguientes:

1. Mala Preparación: Existen muchos oportunista o paracaidistas que sin estar formados y debidamente certificados profesionalmente se autodenominan Coach, por eso es importante validar que la escuela en la que se ha certificado sea reconocida, que su tiempo de formación sea superior a 200 horas, que cuenten con una buena experiencia de trabajo y referencias que acredite su idoneidad.

2. Falta de ética profesional: Hay quienes se salen de los lineamientos del Coaching y terminan en otro tipo de actividad profesional (Capacitación, Consultoría, Terapia), es necesario establecer acuerdos éticos bajo estándares internacionales. El Coach verdadero llega a entender que sucede en el interior de cada una de las personas a las que ayuda. No asume lo que sienten.

3. Desenfoque de los objetivos del proceso: En Coaching se habla de conversaciones de valor, pero lo más importante es el cumplimiento de los objetivos propuestos. No permita que su proceso o el de sus equipos de trabajo termine en otras áreas. Hay que guiarse siempre por los acuerdos y metas establecidas, esto le garantizará resultados específicos y muy concretos.

4. Falta de Conexión: Poder conectar con el cliente es fundamental para un buen resultado. Puede hacerse desde la mente o el corazón. Hay quienes su altivez, su ego y prepotencia no se los permite. Ser Coach es ser un servidor de la humanidad, un canal para que las personas y equipos encuentren la respuesta que les hace falta y están buscando afanosamente. Un mal Coach se conecta desde su ego, su conocimiento o estatus de su formación. Un buen Coach lo hace desde la humildad y el amor para poder servir y acompañar hacia los mejores resultados, creando ambientes seguros, de respeto, de seguridad, de confianza y transparencia.

5. Ausencia emocional: Aunque esta físicamente presente, parece ausente, esa falta de presencia emocional, puede causar que el cliente o Coachee (Nombre de quien recibe el proceso) se cierre a la comunicación, que no se sienta cómodo y por consecuencia se dificulten los resultados. Es muy importante que el Coach logre empatía con su interlocutor, sino no hay caso.

6. Tener empatía: Es la habilidad de sentir lo que siente el cliente. Tampoco se trata de quedar atrapado y engancharse con las emociones del cliente, ya que por lo general son demasiado fuertes y pueden sacar al Coach de contexto y alejarlo del objetivo acordado. Es necesario un equilibrio y ante todo la responsabilidad de dejar al cliente en una emoción superior a la que llega en cada sesión.

7. No escuchar activamente: Hay quienes oyen, pero no escuchan. Escuchar es entender, validar y comprender todo el contexto. En Coaching es necesario incluso aprender a escuchar lo inaudible, escuchar el cuerpo, los movimientos y hasta los silencios. Todo aquello que la persona no se atreve a decir o expresar son palabras que salen al exterior de otras formas y es allí donde la habilidad del Coach debe salir al rescate.

8. Dar consejos o direccionar: Aunque aparentemente un Coach puede mostrar sabiduría y conocimiento al dar un consejo o recomendación, en realidad lo que está manifestando es su incompetencia en esta profesión y su falta de confianza en el cliente para comprender que es él quien debe encontrar su propia respuesta y asumir toda su responsabilidad. Una frase Coach dice: “Por favor no me diga la respuesta, tan solo ayúdame a encontrarla dentro de mí, porque allí es donde está la mejor respuesta y mi solución”.

9. No saber preguntar: Es hoy y siempre una de las principales competencias del Coach. Pero no la única. Un Coach es un canal de conciencia y autoreflexión, no un entrevistador. La diferencia radica en algo que en Coaching se llama “Preguntas Poderosas” porque ayudan a crear consciencia, mueven la mente y el corazón de una persona o un equipo de trabajo para entrar en niveles de cambio y mejoramiento.

10. Quedarse en la mera conversación y nada más: Un Coach debe ir siempre más allá de la conversación, la reflexión, el aprendizaje y la generación de consciencia, es siempre necesario ir mas allá, no existe Coachig si no hay movimiento y cambio, es necesario generar acciones precisas que lleven a una mejor afectividad y a los resultados esperados.

11. Ausencia de Plan Concreto: Indiscutiblemente el proceso requiere planificar los cambios, tomar decisiones, establecer metas claras, cuantificables y retadoras en tiempos definidos, identificar los recursos reales y validar la evolución.

Elegir un Coach bueno o malo, genera un impacto y una huella fuerte en las personas y las organizaciones, asi que revise la formación y referencias de la persona elegida. Es una profesión presente en las de 100 países y con más de 60.000 Coaches certificados en todo el mundo. (Cali, 2017)

Articulo original:
Cali, R. D. (2 de Mayo de 2017). Como Pillar al Falso Coach. Separata SÉ!, pág. C6 y C7.
(R.D.: Redacción Diario El País)