Equipos felices, equipos exitosos

Una de las preocupaciones de un líder es que su equipo esté verdaderamente engranado para el logro de las metas. Sin embargo no siempre sucede así. El líder no trabaja con máquinas, son sus colegas y coequiperos que al igual que él mismo, son seres humanos con necesidades, expectativas, destrezas, miedos, olvidos, etc.

Cargar con la responsabilidad de cumplir con unos resultados específicos ya sería suficiente para sentirse presionado. Sin embargo, el líder se ve enfrentado a los diferentes tipos de personas. Cuando entramos en contacto con otros es entrar en un mundo diferente, una forma de entender e interpretar posiblemente diferente a la propia. Y es allí donde empieza el líder a preguntarse cómo puede hacerlo de la mejor manera. Algunos escogen ponerse una armadura y ser duros, mantener distancia y decir lo que se tiene que hacer. Otros por temor a excederse terminan siendo demasiado blandos y les cuesta delimitar el camino. Ambos extremos pueden ser contraproducentes y agotadores.

Por un lado, personas cohibidas, temerosas esconderán su creatividad y su capacidad participativa. Ante un jefe coercitivo, el talento se duerme, se agazapa. Y personas sin un rumbo claro, con tanta laxitud pierden el norte y se alejan del marco empresarial buscando resolver sus propias necesidades, sin tener en cuenta el valor como equipo.

Encontraba este análisis de Barbara Fredrickson “La alegría genera un clima laboral positivo, fortalece las redes sociales de apoyo, el trabajo en equipo y la resolución creativa de todos los problemas laborales de manera productiva”.

Por esta razón te invito a:

  • Mantener ambientes de amabilidad y respeto, que despierten el deseo de participar y el sentido de gratitud por ser parte de un grupo de personas valiosas.
  • Valorar el error como parte del aprendizaje. Hablar acerca de los errores No para buscar culpables, si para aprender del proceso. Capacitar, entrenar y formar a su equipo de trabajo constantemente. No solo es aspectos técnicos, sino también en aquellas competencias que le facilitaran la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo, la resolución de conflicto, entre otros.
  • Comunicarse frecuentemente con la gente, abrir espacios de manera individual para conocer las expectativas, inconvenientes que se hayan presentado; así como para retroalimentar, comunicar lo que se espera de esa persona y reconocer los aspectos positivos.
  • Compartir la misión y visión, los objetivos y los valores. Hacerlos vida en la práctica diaria. Si nuestro valor es la honestidad y la excelencia en el servicio por ejemplo, esto debe verse reflejado en todos los aspectos de la empresa, incluso en el servicio dentro de la misma compañía. Entre compañeros, con los jefes y viceversa.
  • Veo frecuentemente líderes buscando fortalecer vínculos con su equipo inventando actividades extralaborales. Yo, que también fui empleada quedaba exhausta de tener que cumplir con horarios pesados de trabajo y encima cumplir con las actividades sociales que el gerente planeaba, teniendo que sacrificar el tiempo de mi familia. En cambio, valoro aquellas empresas que permiten que sus colaboradores cuenten con su tiempo para la familia, para sus hobbies, para atender su salud, etc. Siempre he creído que la mejor forma de crear sociedades es a través de la familia. Esto solidifica y estructura al ser humano. Así que mi recomendación es respetar los tiempos de sus colaboradores, no por permanecer más tiempo en la empresa será mejor empleado. Más bien mantenga principios de eficacia y eficiencia. Y recuerde entre más feliz, más productivo será su equipo de trabajo.

Y por supuesto, recuerde que lo que usted proyecta a su equipo como líder es lo que usted ha alimentado internamente. Así que ocúpese también de su propia felicidad y estoy segura que la mente en calma será una mente productiva, creativa e innovadora.